La moda centenaria descansaba sobre una marcada oposición de los sexos, El polo de lo femenino encarnaba con letras de oro la esencia versátil e la moda.
Desde los años sesenta se han producido diversas transformaciones de desigual importancia que han modificado esa distribución secualr de los masculino y de lo femenino.
Algunos diseñadores y estilistas comenzaron a realizar pret-a-porter masculino, esa fue la manera en la que "el hombre vuelve a la moda". llegando al punto donde lo divertido, infantil , poco serio ya no estaba prohibido para los hombres.
"la vida es demasiado corta para vestir tristemente"
La division enfatica e imperativa en la apariencia de los sexos se difumina y la igualdad de condiciones prosigue su tarea poniendo fin al monopolio femenino y masculinizando parcialmente el guardarropa femenino.
En la alta costura y los diseñadores presentan colecciones para hombre, pero son realmente las colecciones femeninas las que dan renombre a las casas de moda. Jean-Paul G fue uno de los diseñadores que comento a crear dichas colecciones, esforzando para activar la promoción de hombre, pero esta colección queda muy circunscrita y por supuesto menos variada que la de las mujeres. Ya que en el vestido masculino solo existen dos lógicas antimonicas: el "sportwear" y la "no-moda" del traje clásico.
qUE LOS HOMBRES LLEVEN EL CABELLO LARGO, Y QUE LAS MUJERES ADOPTEN LAS PREDAS DE HOMBRE, SON DATOS que no bastan para acreditar la idea de una unificación final de la moda.
Pero así como un vestido pasa de moda, gusta o disgusta por un mínimo matiz, de igual modo un simple detalle basta para discriminar los sexos. Dicha es la causa de que los cabellos cortos, los pantalones o chaquetas no hayan logrado desexualisar a la mujer, ya que siempre adoptan a la especificación de lo femenino.
Es por esto que las mujeres pueden adaptar cualquier tipo de ropa masculina a su guardarropa, de lo contrario con los hombres que están sometidos a una codificación implacable fundada en la exclusión redhibitoria de los emblemas femeninos.
La antinomia entre lo masculino y lo femenino sigue vigente como una posposición estructural escrita cuyos términos son todo menos substituibles.
J-P Gaultier se aventuro a presentar faldas-pantalon para hombre, pero paso mas que de un show, ya que la operación no tuvo ninguna repercusión sobre el modo de vestir real.
lo masculino esta condenado a desempeñar indefinidamente el papel de lo masculino.Hay un reconocimiento social de boylook para las mujeres pero los hombres a menos que afronten la risa o el desprecio, no pueden adoptar los emblemas de lo femenino.
Aun que volviendo a las mujeres que utilizan emblemas masculinos, los vestidos de las mujeres no son progresivamente sustituidos por el pantalón.
La reivindicación del encanto femenino no excluye a del trabajo y la responsabilidad.
las mujeres an conquistado el derecho al voto, etc. pero al mismo tiempo conservan el privilegio ancestral de la coquetería y la seducción.
Existe una enorme ola "unisex" de autonomia privada y de atención hacia uno mismo de obsesión por el cuerpo, la salud y los problemas de relación.
Tanto los hombres como las mujeres, han creado una obsesión sonre su imagen externa, sobre su pile y el verse realmente bien , tanto que los los nuevos eslóganes de reivindicación initoria son tales como: FAT IS BEAUTIFUL, UGLY IS BEAUTIFUL pero realmente ¿QUIEN SE LOS CREE?
Lo propio de la igualdad no es constituir llanamente una identidad antropologica,sino que valla acompañada de un sentimiento privado de semejanza, tal es el destino de la igualdad que no solo nos condena a la similitud, sino tmb a la indeterminación, a la yuxtaposición intima de los contrarios y al cuestionamiento interminable de la identidad sexual.
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